Visitar las bodegas de Logroño no es solo una actividad para amantes del vino: es una inmersión en historia, arquitectura, naturaleza, gastronomía y cultura riojana.
La ciudad cuenta con ocho bodegas únicas, cada una con su carácter y propuesta enoturística, y todas a poca distancia entre sí.
Aquí te proponemos un recorrido por proximidad geográfica, para que puedas aprovechar al máximo el tiempo. Eso sí: en todas es imprescindible reservar con antelación y planificar la visita, porque cada experiencia tiene su duración y horarios concretos. Si tres días son pocos, amplía tu agenda, merecerá la pena.
Día 1: Corazón de la ciudad y tradición centenaria
Bodegas Franco-Españolas – A orillas del Ebro, a solo unos pasos del casco histórico. Una visita imprescindible que combina historia, tradición y la oportunidad de recorrer sus calados centenarios.
Arizcuren Bodegas y Viñedos – En pleno centro, esta microbodega urbana te sorprenderá con vinos de parajes singulares y una filosofía muy personal y auténtica.
Marqués de Murrieta – A las afueras, en el entorno de Finca Ygay, un icono de Rioja y de la historia vinícola de España, mundialmente conocida.
Por la tarde, aprovecha para pasear por el casco antiguo de Logroño, recorrer las calles de pinchos como Laurel, San Agustín o San Juan, o disfrutar de un paseo junto al río. Una ciudad en la que siempre encontrarás vida en la calle.
Día 2: Naturaleza y arquitectura icónica
Viña Ijalba – Bodega muy familiar. Pionera en viticultura ecológica, rodeada de viñedos que invitan a pasear antes o después de la cata.
Bodegas Olarra – Con su espectacular arquitectura en forma de estrella de tres puntas, y sus 111 cúpulas que dan cobijo al vino, es una de las joyas de la enología riojana.
Bodegas Ontañón – El Templo del Vino – Un espacio donde el vino y el arte se dan la mano en un recorrido sorprendente y una cata diferente a todo lo que hayas encontrado antes.
Después, puedes dedicar la tarde a visitar el Parque del Ebro, el Parque del Carmen o subir al Monte Cantabria para ver la ciudad desde otra perspectiva siempre recomendable.
Día 3: Tradición familiar y grandes vistas
Bodegas Marqués de Vargas – Rodeada de viñedos en la finca “Hacienda Pradolagar”, es un remanso de paz y tradición familiar, en lo que recuerda a un chateau francés.
Bodegas Campo Viejo – Con una impresionante bodega subterránea, en la que la vista de la nave de barricas es infinita y una panorámica espectacular sobre los viñedos y la ciudad.
Puedes combinar la mañana de visitas con una comida en alguno de los restaurantes de cocina riojana de la ciudad y, por la tarde, descubrir las iglesias históricas como Santa María de la Redonda, Santiago el Real o San Bartolomé.
Consejos para que tu ruta sea un éxito:
- Reserva siempre antes de ir: los aforos y horarios son limitados.
- Calcula qué necesitarás entre un fin de semana completo y tres días para disfrutar la experiencia sin prisas.
- Combina las visitas con tiempo para pasear por parques, monumentos y bares de tapas.
- No olvides llevar calzado cómodo y dejar hueco para comprar vino.
- Logroño es vino, pero también es historia, gastronomía y vida en la calle.
- Planifica tu ruta, reserva tu visita en cada bodega y prepárate para disfrutar de una experiencia única.
Aquí el vino es capital
Bodegas de Logroño está integrada en la Federación de Empresas de La Rioja y cuenta con el apoyo del Gobierno de La Rioja y del Ayuntamiento de Logroño.