Dentro de la agenda riojana en FITUR, el enoturismo y el turismo de incentivos volvieron a ser protagonistas como dos de los pilares fundamentales de la oferta turística de La Rioja. Durante la jornada, Elena Pilo de Bodegas de Logroño (FER), Roberto Puras de La Cata del Barrio de la Estación y Elena Corzana de Menudas Bodegas, acompañados por el Gobierno de La Rioja, expusieron su visión sobre el turismo MICE: la singularidad de las bodegas riojanas y su capacidad para ofrecer vivencias únicas, diversas y adaptadas a cada visitante.
Destacaron la importancia de “convertir a cada viajero en un embajador del turismo del vino y de La Rioja, que conoce la región a través de un viaje de carácter profesional, pero que repite con otras motivaciones más adelante”. Este objetivo se logra ofreciendo experiencias personalizadas que no solo sorprendan, sino que inviten a volver. La clave, subrayaron, está en la diversidad: “en La Rioja, cada bodega tiene su propia esencia, lo que crea un abanico casi infinito de opciones para los amantes del vino”.
Uno de los puntos más destacados fue el énfasis en la variedad de propuestas enoturísticas que las bodegas de la región son capaces de ofrecer, que no solo enriquece la oferta turística, sino que asegura que cada visita sea distinta.
Además, se puso en valor el carácter acogedor de los riojanos y la flexibilidad que cada bodega ofrece para que este tipo de grupos pueda organizar un viaje a medida de su tamaño y de sus necesidades, siendo capaces de completar una agenda en la que haya cabida para experiencias de team building outdoor, disponibilidad de espacios singulares para celebrar reuniones de trabajo o una oferta gastronómica de primer nivel.
Este enfoque no solo ayuda a posicionar a La Rioja como destino líder en enoturismo de incentivos, sino que “también refuerza su reputación internacional como una región capaz de ofrecer vivencias auténticas y diferenciales, con el vino como hilo conductor”.
La apuesta de las bodegas riojanas no es solo por el turismo, sino por crear una conexión especial con cada visitante. Este esfuerzo se traduce en un compromiso común: “garantizar que quien visite La Rioja no solo se lleve un buen recuerdo, sino también el deseo de volver y compartir su experiencia”.
Bodegas de Logroño está integrada en la Federación de Empresas de La Rioja y cuenta con el apoyo del Gobierno de La Rioja y del Ayuntamiento de Logroño.