Cada 4 de agosto, algunos lugares del mundo celebran el día nacional del vino blanco, motivo más que suficiente para sumarnos a ellos.

No hay duda de que el enoturismo es una puerta abierta a descubrir la diversidad y personalidad de nuestros vinos blancos, tan distintos como las ocho bodegas de Logroño que formamos parte de esta ciudad del vino. Cada visita, cada cata, es una oportunidad para sorprenderse con blancos que rompen moldes y abrazan la tradición.

Aquí van ocho razones para visitarnos y probarlos:

Bodegas Arizcuren – Una joya de Rioja Oriental, donde el viñedo de altura y el trabajo artesanal dan lugar a blancos que reflejan el carácter de la tierra y la personalidad del elaborador. Su Monte Gatún Blanco, 100 % Viura de viñas centenarias en la Sierra de Yerga, se cría sobre lías y muestra una boca untuosa, intensa y fresca, con aromas de fruta blanca, cítricos y tomillo.
Bodegas Franco-Españolas – En El Muelle de Carga, imprescindible pedir un blanco Diamante, pionero, dulce y emblemático, que lleva décadas conquistando paladares. Un clásico eterno. Y Viña Sole, la expresión más elegante del Viura, blanco reserva en su versión más tradicional.
Marqués de Murrieta – Elegancia y finura en su Capellanía. Un blanco con alma de tinto que tiene un pie en la vanguardia y otro en la tradición. Un blanco con crianza que demuestra el potencial de guarda de los grandes blancos de Rioja.
Viña Ijalba – Aquí encontramos blancos ecológicos y varietales únicos, recuperando patrimonio vinícola con mirada sostenible. Su labor pionera en la recuperación de variedades autóctonas como la Maturana Blanca, el Tempranillo Blanco y la Viura da lugar a vinos con identidad, historia y carácter riojano.
Bodegas Ontañón – Vinos libres, sin ataduras, fruto de la inspiración. Expresivos y versátiles, desde el frescor frutal del joven al carácter del blanco fermentado en barrica de su línea Reserva.
Bodegas Campo Viejo – Innovación y maestría al servicio de la Viura, una de las variedades más emblemáticas de Rioja. Sus dos lanzamientos más recientes, Campo Viejo Blanco Reserva y Dominio Blanco de Campo Viejo —disponibles solo en bodega—, combinan versatilidad, frescura y sofisticación.
Marqués de Vargas – Aunque en la bodega riojana elaboran tintos de finca, su pasión por los grandes blancos les ha llevado a Rías Baixas. Allí elaboran Sanamaro y Pazo San Mauro, dos albariños que expresan frescura, elegancia y el carácter del Atlántico. Ambos pueden catarse en la bodega de Logroño.
Bodegas Olarra – Nos acercamos a Bodegas Olarra. Su Añares Blanco es un Rioja fresco y accesible, elaborado a partir de Viura, Tempranillo Blanco y un toque de Verdejo. Un blanco que equilibra tradición, frescura y versatilidad.

Te animamos a que celebres con nuestros blancos este día, porque #Aquielvinoescapital
Aquí el vino es capital

Bodegas de Logroño está integrada en la Federación de Empresas de La Rioja y cuenta con el apoyo del Gobierno de La Rioja y del Ayuntamiento de Logroño.